
Billy is really excited that his dad is supposed to return home today. He was told his dad was coming back home with two friends.
Hoy Billy está muy contento. Su papá vuelve del mar hoy. Vuelve con dos amigos. Billy piensa en las historias. Su papá es marinero. Billy quiere escuchar las aventuras. Sueña con olas, con peces grandes y con islas lejanas.
La casa está cerca del muelle. Billy vive con su mamá. Ella prepara café y pan. Ella también está nerviosa. Mira el reloj muchas veces. El cielo está claro por la mañana. El mar brilla. Hay gaviotas en el puerto. Billy corre al muelle cada hora. Mira el horizonte. Mira la línea donde el mar toca el cielo.
A mediodía hay noticias. Un barco pequeño pasó tarde. La gente en la plaza habla. Dicen que el viento cambió. Dicen que la niebla llegó. La madre de Billy escucha la radio. La voz del locutor suena grave. Hay oleaje y niebla en la costa sur, dice. Billy siente un frío en la barriga. Pero intenta sonreír. Quiere creer que su papá está bien.
Por la tarde la niebla es densa. No se ve la línea del horizonte. El muelle parece otro lugar. Las luces del puerto son sombras. La gente se va a casa. Pero Billy y su mamá se quedan. Prenden una linterna pequeña. La linterna corta la niebla en un círculo. Billy piensa en las historias del mar. Imagina olas altas, peces que brillan, una luz que aparece y desaparece en la niebla.
La hora pasa. No hay llamadas. El teléfono de la casa vibra una vez y no más. La madre apaga la radio. Sus manos tiemblan. Billy mira sus zapatos. Un vecino camina y regresa con una noticia: vio una luz roja en el agua. Era lejos, dice el vecino. Como una linterna, pero muy alta. La noticia parece importante. La madre y Billy se miran. La niebla hace que todo sea más serio.
Billy decide buscar algo. Baja por la playa. La arena está fría. Camina despacio. No hay mucha gente. Un barco pequeño está encallado cerca de unas rocas. Es de otro pescador. No es el barco de su papá. Billy encuentra una botella de vidrio en la arena. La botella tiene un papel dentro. Sus manos están húmedas y el papel está doblado. Billy lo abre con cuidado. El papel tiene una palabra: ESPEREN. No hay más palabras. Billy vuelve corriendo al muelle con la botella en la mano. Su corazón late rápido.
La noche cae. La niebla sigue. En la oscuridad, una luz pequeña aparece lejos. Al principio Billy piensa que es una estrella baja. La luz se mueve. Se acerca un poco. Billy siente miedo y esperanza al mismo tiempo. A su lado, su mamá no habla. Ella lo abraza fuerte. Las gaviotas ya no hacen ruido.
La luz está lejos pero viva. Es un faro de un barco. Hay tres voces distantes. Una voz llama: Puerto, puerto. La voz es cansada. Otra voz contesta desde tierra con un megáfono: ¿Quién va? Hay silencio. Luego un nombre. Soy Tomás, dice la voz desde el mar. Billy no conoce ese nombre. Pero la voz repite: Somos tres. Vinimos del norte. Hay problemas. No podemos entrar rápido. Estamos a la deriva. La voz suena como la de su papá. Billy corre hacia la orilla. La niebla abre un poco. Tres siluetas se ven en cubierta. Cada una carga una caja o un saco. Hay agua en las botas.
Cuando el barco se acerca, Billy ve una figura que conoce. Es su papá. Está mojado y tiene barba de sal. Sus ojos están cansados. Billy grita: ¡Papá! La voz de su papá responde con fuerza. ¡Billy! La madre llora. El papá baja rápido por la rampa. Sus dos amigos vienen con él. Están mudos. Se abrazan. El papá huele a mar y a leña mojada. Sus manos están cortadas pero limpias. Billy toca sus manos. Están frías.
La gente alrededor pregunta. ¿Qué pasó? El papá mira a la madre. Cuenta poco. Su voz es baja. La niebla nos cubrió, dice. La corriente cambió. Perdimos la ruta. Una luz extraña nos guió. Vimos una isla que no está en los mapas. Una campana sonó en la niebla. Tuvimos miedo, pero estamos bien ahora. Los amigos asienten. Uno muestra un trozo de madera con marcas raras. Otro tiene una pequeña figura de metal. Billy siente que la historia será larga.
La madre prepara sopa caliente en la cocina. La casa huele a pan y a hierbas. Afuera la niebla no se va, pero adentro hay calor. El papá se sienta con una manta. Billy se sienta cerca. Sus amigos miran las manos y las botas. Uno de los hombres saca una caja pequeña. Está mojada y tiene arena. La abre con cuidado. Dentro hay un mapa roto y una pieza de reloj viejo. El reloj marca las tres en punto, pero no se mueve.
Billy quiere preguntar muchas cosas. Quiere saber de la isla, de la campana y de la luz. Quiere saber si vieron fantasmas. El papá sonríe con tristeza y dice: Mañana te cuento todo, hijo. Hoy descansa. Necesitamos dormir y pensar. La madre mira al papá. Sus ojos preguntan y él no responde. Los amigos beben té y miran hacia la ventana. La niebla sigue. Fuera, el mar parece calmo, pero el corazón de Billy no está calmado.
Esa noche, Billy no duerme mucho. Escucha pasos en el muelle. Escucha la radio de vez en cuando. Piensa en la botella con la palabra ESPEREN. Piensa en el mapa roto. Piensa en la campana que sonó en la niebla. Hay muchas preguntas. Hay una promesa también. Mañana su papá contará la historia. Mañana todo será más claro. Pero ahora, en la oscuridad, Billy siente la aventura y el misterio. El mar guarda secretos. Y Billy sabe que su vida cambió con la llegada de esa tarde. Mañana empezará la historia larga, pero esta noche la niebla sigue, y la palabra en el papel vuelve a su mente: ESPEREN.




